sábado, 4 de junio de 2011

FINAL

Solo un sonido nuevo, sólo un amanecer diferente, un ocaso especial, un látigo rompiendo el viento, que intenta escapar entre las hojas que lo cubren todo. Un silencio que el sepulcro tiene escondido, solamente es eso, silencio entre el silencio.

Un cadaver marchito entre las flores que un día se secaron, las marrones se volvieron amarillas y las amarillas son ceniza, tieso, con los brazos cruzados, mirando a la nada, el olor a perdido, el olor putrefacto que el ambiente intenta esquivar, los sonidos de la naturaleza cubriendo el momento.

Valores que se quedaron en el camino, palabras que nunca fueron dichas, miradas que se cruzarán, el violín tocando una sonata fúnebre a los lejos, sin querer ser visto, sin querer llamar la atención, es simplemente un echo de fe.

El día se oscurece poco a poco para crear ambiente, el día soleado no tiene cabida, no es su momento, es momento de dolor, de perdones, de plegarias mirando al cielo, intentando encontrar algo, es momento de mirar y no ver, de intentar pensar pero simplemente soñar...

Cerrando los ojos, observando el interior, la cabeza se va pero el dolor se queda, el murmullo deja paso a la multitud con expresiones de dureza en sus rostros, caminar hacía el hogar sabiendo que no todos podrán repetir ese sendero, algunos observarán desde sus aposentos, la huida de los más débiles.

Los más fuertes intentarán seguir con la mirada los pesados parrafos de ese gran libro que a todo el mundo le causa paz pero que a otros un inmenso dolor, las palabras del enmendador de pecados resonando en las mentes que tienen más miedo que fe, cuando serán ellos los observados, se preguntan sin dejar de perder detalle.

La tierra se moverá para enterrar lo que una vez fue, a su alrededor, las miradas bajarán más que nunca, no quieren ser protagonistas de un echo así, nunca ocurrió, nunca pasó, únicamente fue una pesadilla más.

1 comentario: